Corte de Apelaciones ordena que Colegio de Quilpué debe reincorporar a alumna expulsada

octubre 19, 2011

La joven Lídice Carreño, representada por el abogado Alejandro Chaparro, había sido expulsada por liderar las movilizaciones estudiantiles de su establecimiento.

proteccion 9

La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió el recurso de protección interpuesto por el abogado Alejandro Chaparro en favor de la joven Lídice Carreño contra el colegio Carlo Magno de Quilpue, establecimiento que decidió expulsarla de forma arbitraria e ilegal por haber liderado las movilizaciones estudiantiles de su colegio y haber caricaturizado la insignia del mismo.
Lo anterior se traduce en que el Tribunal de alzada porteño deja sin efecto la medida del colegio quilpueíno y ordena reincorprar a la joven a clases, ya que según especifica el fallo “se deja sin efecto la medida de cancelación de matrícula de la nombrada alumna, debiendo los recurridos (el colegio) reintegrar a clases a la mencionada educando, a fin de que esta continúe con sus estudios de segundo año medio, que actualmente cursa".
El fallo consideró que se había infrigido la garantía de debido proceso, ya que la expulsión de Lídice no se había seguido el procedimiento establecido en el Manual de Convicencia del propio colegio.
Respecto del hecho de haber caricaturizado la isignia del Colegio, modificándola y colocándole el nombre de "Carcelmagno" y como lema "lucramos con la eduación” en su sitio privado de facebook, el fallo considera que si bien es un hecho reprochable, esto no es suficiente para ordenar una medida extrema como es la cancelación de la matricula de la joven.
La Corte consideró además que resultaba ilusorio que de todos los alumnos que participaron en la toma del Colegio, la investigación se haya dirigido solamente contra Lídice Carreño, ante lo cual señala que “es ilusorio pensar que una persona, sin ayuda externa pudiera sacar el mobiliario al patio, poner sillas en las rejas del colegio, dar vuelta mesas y apoyarlas sobre los ventanales del colegio, sin involucrar en la investigación a otros alumnos participantes".
Al respecto, el abogado Alejandro Chaparro indicó que “' la resolución hace justicia a una situación que era del todo ilegal y marca un precedente para que el resto de los establecimientos municipales no apliquen este tipo de medidas arbitrarias en contra de los jóvenes que lo único que hacen es ejercer su derecho constitucional a manifestarse”.

Presentan recurso de protección

agosto 2, 2011

Recurso de protección

Juan Manuel Bustamante Toledo solicitó un crédito hipotecario en el Banco
de Chile
y fue discriminado por ser considerado, por esta entidad bancaria,
como un obeso mórbido, a pesar que todos los exámenes a los cuales fue
sometido demostraban que es una persona sana.

Valparaíso, martes 2 de agosto.- Hasta la Corte de Apelaciones de Valparaíso
llegó esta mañana el abogado Alejandro Chaparro Uribe para interponer un
recurso de protección a favor de su cliente Juan Manuel Bustamente Toledo,
de 35 años de edad, quien fue discriminado por el Banco de Chile, entidad
que lo privó de obtener un crédito hipotecario argumentando que se trataba
de una persona obesa.

Bustamente, en el mes de mayo de 2011, se acercó hasta la sucursal del
Banco de Chile ubicada en Calle Prat en Valparaíso y al Banco CrediChile,
filial del Banco de Chile, en su sucursal de Viña del Mar, para realizar los
trámites necesarios para conseguir el sueño de casa propia, lo que lo obligó
a someterse a los diversos requerimientos médicos que el banco solicitó
a fin de descartar enfermedades pre-existentes en vista a la contratación
del respectivo seguro de desgravamen ligado al crédito hipotecario al cual
postulaba.

Estos exámenes, pruebas de sangre, orina u otros, arrojaron resultaron
acordes con una persona sana, tal como consta en Informe de Médico
Tratamiento que se acompañó en el recurso de protección, descartando la
presencia de alguna enfermedad pre-existente.

A pesar de estos resultados, finalmente el día 7 de julio se le informó que,
para la institución bancaria, la obesidad es una enfermedad pre-existente
incompatible con el otorgamiento de un crédito hipotecario.

“Pese a que apelamos, nuevamente el Banco de Chile se negó. Yo encuentro
que se trata de una abierta discriminación hacia mi persona, pese a que
me encuentro en tratamiento y hoy peso 105 kilos. Todo esto significó que
perdiera la casa que quería comprar, pues las resoluciones y sus tiempos
obligaron a la dueña de la casa a vender el inmueble a otra persona. Lamento
mucho que esto ocurra con el Banco de la Teletón, ya que ellos están
abiertamente discriminando a una persona”, afirmó Juan Bustamante.

Esta acción judicial busca que se deje sin efecto la medida discriminatoria
de negar seguro de desgravamen para la obtención del Crédito Hipotecario,
ya que según explicó el abogado Alejandro Chaparro “el Banco de Chile a
violentado su garantía de constitucional de igualdad ante la ley y sienta
un muy mal precedente que obliga a revisar este tipo de políticas de
financiamiento. Además que se afecta gravemente la salud física y sicológica
de mi cliente y por ello se ejercerán las acciones civiles en su oportunidad,
ya que se debe resarcir el perjuicio, ya que con todo esto el perdió la
oportunidad de adquirir su vivienda”.

_____________________________________________________

Fono contacto abogado Alejandro Chaparro: 093356382 

Discurso de Nibaldo Mosciatti al recibir premio de Periodismo

febrero 28, 2011

http://www.diariouno.cl

Como el orden de los factores SÍ altera el producto, este discurso comienza así: ¡Familia!, Constanza y retoños, amigas y amigos, queridos auditores, añorados lectores, circunstanciales televidentes, jurado del premio, embotelladora del premio (siempre hay que ser bien educado), autoridades varias y vagas; autoridades en la vaguedad. O sea, en la distancia. Amablemente.

Este texto consta de tres partes. A saber: agradecimientos, reflexiones sobre el oficio y, finalmente, piloto para un espacio de radio de trasnoche. Vamos, pues…

1.- Agradecimientos:

Quiero agradecer a mis maestros. A los que, primero, me enseñaron. Quiero agradecer a mis padres. El rigor de la Loli y la fantasía de Pocho. La perseverancia y pasión de ambos. El aprendizaje de ver pasar el río, de plantar algunos árboles. El vivir la vida sin ambición por el dinero, ni ínfulas sociales.

En este oficio de periodista quisiera haber heredado una pizca del talento, la sensibilidad y la rebeldía de mi padre. Sin esas cualidades, el periodismo se convierte en otra cosa: en una simple reproducción de discursos, en un engranaje más de las máquinas de los poderes y los poderosos, en esa cosa amorfa, triste, gelatinosa, y, a veces, ruin y malvada, que son las relaciones públicas o todo tipo de comunicación que está al servicio de unos pocos en detrimento de la mayoría anónima.

Quiero agradecer, andando ya el camino, a algunos profesores. De mi colegio: Lamiral, Varela, Tolosa, Fierro, Boutigieg, Pilon, Biancard. La añoranza de ese espacio de libertad cuando la libertad escaseaba.

Y de la Universidad… allí, en verdad, gracias a pocos. Es más, si hablo largo terminaría a los garabatos y repudiando a muchos de esa Universidad Católica, la UC de aquella época, puta prístina de la dictadura, con sus sapos, sus silencios cómplices, sus injusticias mofletudamente bendecidas, bendecidas por sus monseñores y sus autoridades venenosas que no se arrugaban en tolerar, avalar y alentar la brutalidad para preservar el orden, que era un orden chiquitito, orden sólo de ellos.

Doble mérito entonces para mis profesores de la Universidad a los que agradezco: Juan Domingo Marinello, Cacho Ortiz, Gustavo Martínez y los Óscares: Saavedra y el RIP González, lo que no es maldad, porque todos nos vamos a morir. Así es que RIP nomás.

Y, en el oficio, más gracias. Gracias a algunos que me apuntalaron, mostrándome matices de dignidad: Salvador Schwartzmann, Jaime Moreno Laval, Mario Gómez López, Gabriela Tesmer.

Los otros, los amigos que me enseñaron y que, por sobre todo, quiero: Andrés Braithwaite, el mejor editor de prensa escrita que haya conocido nunca; Pancho Mouat; los laberintos del pensamiento de Ajens; Pablo Azócar y el filo de su pluma; Rafael Otano y su erudición que te obliga a ubicarte donde siempre debe ubicarse un periodista, que es en la ignorancia; y Patricio Bañados, que me ha mostrado el valor de las convicciones y la decencia que debería imperar en este medio. Pero ustedes lo saben: NO impera.

En cuanto al premio mismo, gracias al premio, que permite esta convocatoria. Así veo a gente que quiero. Premio gracioso y gaseoso. Tan gracioso que creí que era pitanza. Premio de fantasía y bebestible, para mí, que me ufano de haberme criado bebiendo agua de un pozo alimentado por una napa subterránea que desciende al río Bío Bío desde la cordillera de Nahuelbuta. Agua pura.

Gracias, entonces, al jurado que me eligió. Gracias sinceras porque, por lo demás, no he postulado a premio alguno, lo que me indica que mi nombre les salió del corazón. O de la razón, lo que no sé si es mejor o peor, todavía.

Y gracias a la empresa que da el premio. Premiar periodistas es labor samaritana. Mejor que el Hogar de Cristo o la Teletón, en la medida en que no se convoque, paradójicamente, a la prensa.

Sugiero a la embotelladora que también se incluya, en galardones paralelos, a zapateros remendones, desmontadores de neumáticos en vulcanizaciones, panaderos, imprenteros, empastadores de libros, ebanistas y expertos en injertos de árboles frutales, para que se consolide la idea de que lo que se premia es el ejercicio de un oficio, el día a día de las letras, y no la ruma de certificados, con sus timbres y estampillas, ni la galería de cargos, ni, menos todavía, la trenza de contactos, pitutos, militancias, genuflexiones (para no usar imágenes obscenas) favores y deudas. Así debiera ser.

En suma, muchas gracias. Gracias por mí, pero también gracias por La Radio. Este premio es, en gran parte, mayoritaria parte -seamos sinceros-, un premio a Radio Bío Bío. Un premio a un proyecto que nació en 1958, en Lota, con radio El Carbón. Un proyecto que mi padre no sólo ideó, parió, construyó, afianzó y encauzó, sino que es un proyecto que sigue siendo fiel –y esperamos no tropezar nunca en ello– a lo que mi padre quiso. Eso es lo que más se merece un premio: la idea de un medio de comunicación al servicio de la gente, sin cálculos, sin ideas de trampolín para lanzarse a otra piscina. Señoras y señoras, muchas gracias.

2.- Reflexiones sobre el oficio:

Lo primero es que trataré de evitar, probablemente, sin éxito, el peligro de todo discurso, que es terminar pontificando. Imagínense: yo de pontífice. Pondría mis condiciones eso sí: fin al celibato y, por supuesto, me negaría a usar esas polleras que usan los pontífices. Báculo sí usaría: más de alguno con que me cruzo merece un garrotazo, y los báculos papales y obispales, a veces pesados con tanto oro, deben ser buenísimos para tal efecto.

Bien, no nos desviemos, aunque el tema provoque curiosidad malsana.

Entonces: evitar pontificar. Porque el periodismo debiera estar lo más lejos posible de los pontífices: los de las religiones, la política, los negocios, la banca, el capital, la revolución, la involución, las dietas, las verdades reveladas, las ideologías, la numerología y tantos etcéteras. O sea, lejos de las certezas. El periodismo sólo se sostiene en su falta de certidumbres, en la duda permanente, en el escepticismo, en la incredulidad.

Vivir poniendo en duda todo puede, es cierto, generar angustia. Pero si no se busca el poder, la certeza mayor que te da el poder y, por consiguiente, la posibilidad del abuso –porque eso es el poder: la posibilidad de abusar–; si no se busca esa certeza, se puede vivir de lo más bien.

¿Cómo vivir en el ejercicio de la duda? Aventuro una respuesta: haciéndolo desde la sensibilidad. Sensibilidad para entender al otro. Hacer el ejercicio de despojarse de lo propio –las ideas, los odios, las fijaciones– para intentar reconocer, conocer, entender lo ajeno.

Hay, al menos, dos periodismos. Voy a dejar fuera a esa manga de serviles que, por opción (libero de culpa a los que no tuvieron alternativa), fueron útiles plumíferos de la dictadura. Siempre he sostenido que en dictadura, hacer periodismo es hacer oposición. Si yo pretendiera hacer periodismo en China, hoy, sería agente opositor (y qué bueno que el Premio Nobel de la Paz se haya otorgado a un disidente chino).

Bueno, dejando de lado esto, repito que hay, al menos, dos periodismos: Uno, el que le habla a la gente, porque piensa en la gente y siente que está al servicio de ella. Otro, el periodismo que le habla a los poderes, porque vive en ese rincón restringido y cálido –pero nunca gratis– que los poderes guardan a ese periodismo. Es un rincón un poco humillante, como esas casuchas para los perros guardianes, que te guarece de la lluvia pero que incuba pulgas y garrapatas, pero allí nunca falta el tacho con comida. Sabe mal, pero alimenta. Y, en general, engorda.

Lo que entiendo por periodismo es lo primero: el periodismo es un ejercicio de antipoder. Repartir, difundir, democratizar la información que, si es tenida en reserva por unos pocos, constituye poder. ¿No les suena acaso la figura de “uso de información privilegiada”?

Mi convicción, entonces: lejos de los poderes, que el poder corrompe. Y a más poder o más dinero, más corrupción.

De lo mucho que le debo a mis lecturas –en rigor no he hecho más que repetir cosas que he considerado inteligentes y por otros dichas–, le debo a Albert Camus la mejor definición de patriotismo. Si la bandada de sujetos vociferantes que se dicen patriotas se aproximara a esa definición, algo de eso que se sueña como humanismo sería factible. Escribió Camus, a propósito de la resistencia francesa a la ocupación nazi:

“Fue asombroso que muchos hombres que entraron en la resistencia no fueran patriotas de profesión. Pero el patriotismo, en primer lugar, no es una profesión. Es una manera de amar a la patria que consiste en no quererla injusta y en decírselo”.

Uno podría cambiar el término patria por humanidad y patriotismo por humanismo. Y uno podría considerar que ese ejercicio de humanismo es el buen periodismo.

Para no subirse por el chorro, una advertencia: muchos periodistas estaban o están convencidos que el periodismo es la palanca o instrumento para generar un cambio social. Nica. O sea, no. Quienes piensan así exhiben, quizás sin darse cuenta, una arrogancia y un mesianismo temible. Allí no hay duda, ni cuestionamiento. Los cambios los hacen los pueblos, no el periodismo. Tratemos –termino igual como empecé–, tratemos de no pontificar.

3.- Piloto para un espacio radial en el trasnoche. ¡Invito a que me acompañe (en saxo) Nano González!

¿Por qué te premian? ¿Porque ya eres suficientemente viejo? ¿Por qué ya lo que dices son puras boludeces y tus dichos perdieron filo, agudeza, desparpajo, y te repites como un viejo gagá que no dice nada nuevo ni nada que escandalice? ¿Por eso te premian, porque la lengua te la comieron los ratones? O, mejor dicho, ¿porque tu lengua se pudrió, de desprendió, añeja, agria, inútil?

Sobrevuelas un pedazo de tierra, hermoso por lo demás (bueno, hermoso en lo que va quedando de hermoso, porque lo otro ya lo arrasaron) y te dicen: mira, esa es tu Patria. ¿Qué es eso? ¿Una Patria, La Patria, tu Patria? ¿Para despedazarla y repartirla? ¿Para prohibirla, censurarla, amordazarla? Será mejor, entonces, no tener Patria, y ahorrarnos uniformes, paradas militares, desfiles, aniversarios, profesionales ociosos de la guerra. No, no, no; mejor así: que los militares sigan siendo ociosos y que no ejerzan su trabajo. Digo: no a la guerra. Y agrego: mar para Bolivia, y con soberanía.

En cada uno de nosotros habita ese lobo que ve a los otros como ovejas, y quiere devorárselas. Pero no nos engañemos, los lobos son los lobos de siempre. Se les reconoce por el hedor que van dejando sus meados. No trates de domesticar al lobo. Sácale lustre, aliméntalo con carne cruda y no lo retengas cuando llegue la hora de las dentelladas. ¿Se acuerdan de ese coro, auténtico, maravilloso, porque ponía en duda el orden que es, como todo orden, en el fondo, una prisión? El coro decía: ¡va a quedar la cagada, va a quedar la cagada, va a quedar la cagada…!

Nosotros, asesinos. Esa cualidad última es la que se promueve. No veas al otro como un socio, olvídate del concepto de prójimo (salvo cuando vayas a ese teatro vacío que se llama iglesia). Gánate un espacio, desplazando a otro. Es una lógica asesina. Bienvenidos al carrusel de los depredadores. Nuestro futuro está escrito: feliz regreso al canibalismo.

¿Dónde están los que no están? Bueno, yo lo sé, porque así lo siento: en ningún lado, por algo no están. Chau, listo, se acabó… Pero están. En nuestros recuerdos, en la memoria. Me gustaría que estuviera aquí Galo Gómez. Galo Gómez hijo. Romántico y pendenciero, pero tan buen tipo que sus peleas eran pura bondad. Galito, ¿te mataste o te mataron? No, parece que fue la borrachera y el exceso de velocidad. Te mataste, entonces. Te echo de menos.

Luciérnagas en la noche. Bajo los boldos, vuelan encantadas las luciérnagas de mi niñez y juventud. No las vi por años, casi décadas, hasta que una noche reaparecieron. Allí, en la orilla del Bío Bío. ¡Luciérnagas en la noche de nuevo! Como un mensaje que dijera: no todo está perdido, no todo es derrumbe. La sobrevivencia de las luciérnagas como metáfora de la supervivencia de lo hermoso, de los sueños, de que sigan existiendo luciérnagas para los futuros niños.

Y sí… Quisiera volver a ser un niño. Vivir, aunque sin saber, que todas las posibilidades del mundo están abiertas y disponibles para mí. Eso es la niñez: la infinitud de rumbos, la ausencia, por el momento, de condicionamientos, directrices, guías. El primer día de colegio es el primer navajazo a esa infinitud. Quisiera volver a ser un niño, antes del colegio. Niño, niño. Puro horizonte, posibilidades infinitas. Quisiera ser niño. ¡Y sin premio!

Muchas gracias

Partido Socialista: prácticas y discursos

febrero 28, 2011

Las próximas elecciones del PS pondrán a prueba aspectos básicos de coherencia, aplicables a la vida institucional de todo partido político, a saber, capacidad propositiva, racionalidad, sentido práctico e interlocución.

La tentación primaria de algunos de buscar responsabilidades en hechos pasados, no permite dar paso a lo más importante, que es reformular la política y las tareas que el nuevo escenario -a partir de la llegada de la derecha al gobierno- demanda de sus actores.

Sin pretender la evasión de las responsabilidades que cabe a cada uno, tampoco es eficiente ubicar en el centro del debate, de un modo casi fanático,cuestiones tan banales como la polémica del clan Frei y Tironi. El aporte al debate deberá ser evaluado por los contenidos que nos de para el reordenamiento, la cohesión y la acción de este nuevo rol que abandonamos hace ya veinte años: ser oposición.

El Partido Socialista de Chile, al igual que los otros partidos de la Concertación, debe dar señales de racionalidad. Debe frenar la tentación de ser un instrumento de los medios de comunicación para el aumento del número de páginas de farándula y señalar caminos constructivos que con inteligencia y audacia, se confronten con los ya explícitos deseos de privatizar, traspasar y jibarizar el deteriorado Estado de Chile.

En el último viaje de Piñera a Europa, con una interrupción al líder español que dio verguenza, dejó muy en claro su visión de cómo se debe desengrasar el Estado. Esto ya fue enunciado en ámbitos como salud, educación y vivienda, a partir del confuso plan de reconstrucción que aún los golpeados habitantes de las regiones afectadas esperan.

Por fortuna, las elecciones internas se darán conforme a la holgura que nos da la agenda condicionada por el Terremoto y el cada vez más cercano Mundial de Futbol. Esto permitirá que “las salidas de madre” y las imponderables declaraciones autodestructivas a las cuales nos ha acostumbrado un sector de la dirigencia socialista, tengan un menor impacto en su cobertura e intensidad en los medios de comunicación, preocupados al detalle de resaltarlas.

A nivel regional, la situación tiene un acento especial. Aquí estuvo el epicentro de la acción centrifuga que significó tener tres candidatos alternativos a la derecha. Aquí se produjo la elección de una dirección regional que tenía en su alma la voluntad de imponer sus proyectos por sobre cualquier consideración que diera cuenta de las necesidades colectivas de mayorías y minorías. En el ámbito público, se perdió toda capacidad de opinión y conducción de la institución.

En definitiva, se renunció a la posibilidad de fortalecer y potenciar el desarrollo político del PS y se impusieron prácticas que tuvieron como resultado la fragmentación del Partido.

A la par, la práctica en este último año, ha sido la victimización. Esta conducta, ha permitido a algunos evadir su responsabilidad a nivel local sobre lo ocurrido y dejar en la nebulosa la conducta ejercida por algunos dirigentes de la Dirección Regional, que con sus prácticas, sepultaron el debate y cualquier forma de gobernabilidad y convivencia interna.

La autocrítica y análisis de la dimensión local de la crisis, debe permitirnos reflexionar respecto de si las prácticas y consecuencias de ello, han sido responsabilidad de todos nosotros y, especialmente, de quienes tuvieron a cargo la dirección política.

A los que conocemos la historia de este Partido y vivimos gran parte de nuestras vidas en él, vemos con impotencia la iniciación de prácticas que dificultan en extremo la posibilidad de obtener cohesión y sentido unitario, aspectos esenciales para el éxito de los objetivos fundacionales de cualquier partido político, y en especial cumplir el rol de ser oposición al gobierno de Piñera.

Lo obrado, nos deja múltiples desafíos o, al menos, lo que no se debe hacer. En sentido práctico: al menos desechar las ansias del aniquilamiento que se expresó en la conformación de la última dirección regional y que se mantuvo persistentemente en todas las instancias partidarias.

Puesto en perspectiva, requerimos un Partido que cumpla un rol político y social, que rompa con el interés personal y/o particular.

El PS está llamado a convertirse en un vector de la oposición al gobierno de Piñera y, en ese contexto, ser un receptor de las necesidades políticas y sociales. El PS, sin complejos, debe ser uno de los pilares de la defensa de los logros de la Concertación.

El PS debe ser un troncal de la ruta a la construcción de una alternativa política y electoral al Conservadurismo y al Fundamentalismo que se ha tomado la conducción de los destinos de nuestro país.

Ricardo Bravo Oliva

LAS PRIMARIAS MUNICIPALES: UN CATALIZADOR DE ALCANCE INSOSPECHADO

febrero 28, 2011

LAS PRIMARIAS MUNICIPALES: UN CATALIZADOR DE ALCANCE INSOSPECHADO

Uno de los argumentos centrales de la candidatura presidencial de Marcos Enriquez-Ominami que caló hondo en la opinión pública, fue la falta de participación y la exclusión en la toma de decisiones. Argumento que terminó siendo uno de los estandartes de la campaña, y que llamó a una gran cantidad de votantes a manifestarle su apoyo como expresión de desaprobación a la forma de definición política tradicional y excluyente.

Más allá de la necesidad de contar con una primaria amplia que dejara “volar” a todas las opciones existentes en los partidos y organizaciones, nuestra confusión y obsecuencia no permitió percibir el agotamiento y alejamiento del electorado de la Concertación a los troncales políticos que fueron esencia inspiradora y fundadora. Los procesos internos de los partidos, condicionados por las definiciones prácticas de su acción política, chocaron con la tendencia asumida hace más de 18 años de democratizar los procesos de toma de decisiones de las candidaturas presidenciales, que llamaban a ampliar las convocatorias y los niveles de participación como factor central de su viabilidad como conglomerado político exitoso en lo electoral.

Sin desconocer otros factores que pueden haber sido muy importantes en la derrota política y electoral que sufrió la concertación, el tema de la participación y los procesos de toma de decisiones al interior de los partidos está en crisis. No solo por la aspiración de mayor participación y gravitación que demandan sus activos expresados en militantes y adherentes, sino por el convencimiento de sus bases y de la opinión generalizada de sus electores, que las decisiones incumbentes a los procesos electorales, tienen formas y sustentos democráticamente débiles por parte de las directivas de los partidos.

Los desaciertos no solo se produjeron en la última elección presidencial y parlamentaria, - que gracias al sistema binominal no quedó al descubierto la falta de asertividad en la selección de los candidatos parlamentarios-, sino que se arrastra desde la elección municipal del año 2007, en que la Concertación tuvo pérdidas significativas y que marcaron ya a esa altura, el deterioro de los procesos de selección y negociación para generar mayorías nacionales.

Del nuevo escenario político electoral que hoy existe, se evidencia, en primer lugar; la necesidad de revisar el proceso de toma de decisiones en la selección de candidatos, y segundo, considerar que tenemos una elección municipal el año 2012, que eventualmente incorporará candidatos a consejeros regionales y pondrá potencialmente cuatro millones de nuevos electores, los cuales son una verdadera incógnita para la clase política. Esta variable de participación e inclusión en los procesos de toma de decisiones nunca ha sido relevante en la vida y proceso de desarrollo de la derecha, pero sí tiene una gran significación en la cultura de la centroizquierda, que ha generado en su historia una gran identidad con la libertad y la democracia.

Sobre la reforma de los gobiernos regionales y la elección directa de los consejeros regionales ya existe un juicio formado en relación a la manera en que se seleccionan hoy en día dichas autoridades, y ha sido acrecentado por la fuerte crítica hacia las prácticas excluyentes que se contienen en el proyecto de ley, en que se restringe la participación y la competencia en la elección de consejeros regionales, y de cuya creación se hace responsable a diputados y senadores de todos los partidos políticos. A modo de ejemplo de estas, mencionamos la restricción de elección por lista, y la restricción de cuatro años de participar en elecciones de carácter popular una vez terminado el cargo, restricción última que no afecta a ningún diputado o senador, y casi a ninguna autoridad política o administrativa de nuestro país. ¿No será el mismo error que se cometió en la definición de las municipales y presidenciales pasadas, pero ahora expresada en un instrumento de estado?

Hasta aquí sobrevivimos. Pero estas cuatro millones de personas desencantadas, están muy lejos de las aspiraciones y necesidades a las de nuestros electores adultos y adultos mayores tenían y/o buscaban satisfacer de alguna u otra forma mediante el sufragio (electores cuyas experiencias de vida familiares con episodios pasados de nuestra historia política, permitían que contáramos con la claridad de la forma en que se manifestaría en las urnas, personas con pocas posibilidades de cambios extremos en sus opiniones y adherencias). Hoy en día esa posibilidad es casi nula entre los jóvenes, quienes en un mundo globalizado, lejos de experiencias del pasado que tal vez a otros hicieron madurar más rápido o de otra forma, se encuentran llenos de aspiraciones y necesidades, y que aparentemente no han de escoger a nuestra clase política como herramienta para satisfacerlas. Esto es lo más complejo, porque se está en una competencia contra el tiempo y la posibilidad de cautivarlos se hace cada vez más difícil cuando tenemos un Gobierno que controla el poder económico, los medios de comunicación y el aparato de la administración del estado en su totalidad.

Tal vez esta sea la clave que nos de fortaleza en esta nueva confrontación que tendremos en octubre del 2012, y en que las decisiones partidarias, la participación electoral en la selección de candidatos y la atención puesta en el nuevo padrón electoral, puedan ser una herramienta definitiva para el éxito o derrota en las próximas elecciones de municipales.

Las primarias fueron una importante experiencia desde el punto de vista electoral, sin embargo el concepto acomodaticio de los intereses particulares condicionados por la coyuntura, hizo que este proceso fuera transformándose en un elemento cosmético, perdiendo la esencia fundamental que le dio identidad a los partidos de la concertación. La posibilidad de profundizar en la participación e integración del electorado, debe considerarse uno de los desafíos principales y fundamentales en este proceso de reconstrucción política de la oposición.

La cercanía de las elecciones municipales y el peso que ellas tienen, determina que la oposición debe agruparse rápido y tomar decisiones orientadoras, abrirse al diálogo y romper con los sectarismos históricos que no dicen relación con los tiempos actuales. Debemos masificar la acción e integración de sus activos y producir la convergencia para intensificar la participación en la selección de sus candidatos a concejales, consejeros regionales y alcaldes. Las primarias municipales pasarán a ser una demanda de democracia, participación e integración, que dará identidad y que permitirá darle frescura y vitalidad a una concertación, que ante la opinión pública, parece prisionera de una élite mezquina y agotada. Será tarea de los partidos políticos buscar fórmulas para el diseño e implementación de éstas, sin perder nunca de vista la fuente inspirativa que le dio autoridad moral y política – y que hoy debe recuperar- a la concertación.

La inversión del principio de legalidad en el ámbito público: la Doctrina Piñera.

febrero 28, 2011

La permanencia en el cargo como miembro del Consejo de Alta Dirección Pública de la hoy además jefa del equipo de asesores de la Presidencia, María Luisa Brahm, abre una nueva arista de los conflictos de interés del nuevo gobierno: funcionarios públicos que ocupen dos o más cargos de relevancia política.

El Ejecutivo ha dispuesto la permanencia de la Consejera “hasta que comience el proceso de entrevistas que hace este organismo, para garantizar el normal funcionamiento del mismo”. No obstante, el Consejero Mario Waissbluth ha rebatido dicho argumento, señalando que su alejamiento o permanencia nunca ha sido óbice para el normal funcionamiento del Consejo.

La duda que surge es ¿qué legitima a una persona para detentar más de un cargo político de carácter decisorio? El propio Ministro Hinzpeter ha sentado la máxima de la Doctrina Piñera: “nadie está trasgrediendo la ley”. Se ha querido establecer, liviana pero sistemáticamente, una visión del principio de legalidad en el ámbito público, propia más bien del derecho privado, donde los particulares pueden hacer todo lo que la ley no prohíba: si la ley no prohíbe una conducta de modo expreso, está permitida. Luego, no hay conflicto de interés.

Me permito sostener que sí existe conflicto, pues la mirada dada por el Ejecutivo no sólo constituye un riesgo para la certeza jurídica de los actos administrativos de relevancia política del nuevo gobierno, sino que, más grave aún, brinda al ciudadano una pésima visión de la ética que lo inspira. Reflejo de lo anterior es el índice de desaprobación ciudadana del gobierno de Piñera, que según la encuesta Adimark-GFK, alcanza al mes de abril del año en curso un 31%.

Si bien su grupo de asesores podría descansar en los porcentajes que el mandatario detenta en atributos como su autoridad, pareciera necesario reflexionar sobre una de las acepciones dadas por la RAE al concepto: (el) “Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia”. Según ella, los ciudadanos podremos emitir nuestro juicio sobre las conductas que guían un gobierno, y aquél podrá discriminar sobre si, más allá de ser recordado por el poder que detentó, le interesa ser recordado por la calidad moral y ética que lo inspiró.

Francisco Fuenzalida Avio.

ACERCANDOSE A UNA MIRADA REGIONAL

febrero 28, 2011

INTRODUCCIÓN

Escribir después de un tiempo en el que he estado alejado, por razones absolutamente de salud, del activo democrático de nuestro partido, resulta desafiante y dificultoso a la vez, porque supone analizar, brevemente lo nacional, regional y comunal, y situarlo en el contexto de los últimos 20 años de mayoría de la concertación hasta la victoria de la Alianza.

Tal vez, sea un tanto ambicioso tratar un tema tan complejo y amplio, el cual no tiene explicación única, por lo que trataré de acotar la reflexión hasta donde, a mi modesto parecer, se inicia o se comienza a vislumbrar en el horizonte político regional y nacional los resultados electorales, que terminaron con la Alianza en el Palacio de La Moneda y del como nosotros, como actores regionales, debemos y tenemos algo que decir.

El proceso de construir un proyecto colectivo, es uno de los más grandes desafíos y tareas para el Partido Socialista de Chile.

En estos años marcados por las coyunturas electorales, este tema abre necesariamente un debate en torno a la idea de partido que queremos. Dicho debate apunta, también a clarificar vías para la realización de los deberes y derechos de manera inclusiva.

Este documento busca reunir las miradas de la gran diversidad de actores sociales y políticos, involucrados en la vida ciudadana y partidaria.

Las nuevas prácticas de convivencia y resistencia a las brechas que abren las políticas DEBEN ser nuestros temas de discusión.

FUNDAMENTO

Lo anterior, admite la necesidad de ir fortaleciendo una mirada regional de los acontecimientos, una visión de conjunto de los últimos eventos políticos y de cómo enfrentaremos los sucesos futuros.

El momento político nacional es confuso para la Concertación, la situación regional no debe estar muy alejada de lo mismo, las razones son varias, el énfasis dado en estas líneas apunta a la excesiva centralización de la reflexión, discusión y propuesta, que nos llevan a un inmovilismo preocupante, en donde los árboles no nos permiten ver el bosque.

Si asumimos que el particular momento político es ambiguo, me parece que lo mejor es abrir las ventanas a la deliberación, a la meditación, no en el sentido abstracto, sino a la necesidad que cada uno de nosotros puede y debe aportar a buscar los caminos y formas para enfrentar desde la oposición un gobierno al cual desde sus inicios poco le ha importado los conflictos de intereses y la excelencia está dada por cuanta participación se ha tenido en los directorios de empresas.

En lo particular, ingresé a la Juventud Socialista de Chile en el año 1982, con un año de premilitancia, o sea 1981, (en otras organizaciones o agrupaciones esto se denomina proceso de iniciación), en donde fuimos oposición, después de recuperar la democracia estamos nuevamente en la oposición, pero no a una dictadura, sino a una coalisión que fue elegida democráticamente por el pueblo, el cual teóricamente proclamamos representar, por lo tanto, es un deber debatir, y generar propuestas que sean asumidas por la mayoría al calor de los escenarios próximos que deberá enfrentar nuestro partido.

La necesidad y valoración que debemos tener por la diversidad es una reserva de la cual nosotros socialistas debemos tener presente siempre, no olvidemos que nuestro origen está dado, por la unificación y aceptación de varias agrupaciones las cuales todas juntas reflejaban una pluralidad que para ese tiempo fue audaz y adelantada y que hoy más que nunca debemos fortalecer.

Del mismo modo, es igual de importante abrir dicho debate, con una mirada propia, que apunte a poner en cuestión el centralismo, el cual muchas veces es alimentado desde las propias regiones, y nos conduzca a enfrentar de una manera clara las municipales del 2012 y no nos veamos sorprendidos por llamados, recados o visitas, que tienen como último fin imponer nombres, personas, que tienen como antecedentes ser amigo de o concordar con tal o cual tendencia

Según Nestor Ortiz, “el cambio político en Chile, no es un fenómeno que se gestara de forma súbita e inopinada el 17 de Enero al compás de un “calentón” emocional de la opinión pública en contra de Escalona y Latorre. Seguir defendiendo esa tesis puede ser humanamente explicable, pero atenta contra la racionalidad política; o si lo prefieren, contra la razón a secas”. (Documento: “Haciendo camino después de la derrota”).

Desde nuestra perspectiva podemos mencionar como primer asomo de una, para ese entonces, futura y posible derrota de la Concertación, la fórmula escogida para enfrentar las municipales del 2008. El hecho de ir en listas separadas, aparte de generar conflictos, aún no resueltos, tampoco logró los objetivos planteados por quienes sostenían esta tesis.

La capacidad para hacer frente a esta forma triunfalista y novedosa, no la tuvimos desde la Región o desde la Comuna.

El excesivo centralismo de nuestro partido, la tozudez de nuestros aliados en algunas comunas, junto a la incapacidad orgánica de nuestra organización en regiones, sobre todo en la reflexión y organización, dio como resultado que las comunas de más alta votación del país quedarán en manos de la Alianza por Chile. (Valparaíso y Viña del Mar).

De ahí en adelante, muchos sucesos erróneos continuaron: primarias parciales, designación interna de nuestro partido del candidato presidencial, ramilletes de candidatos a presidentes, militantes trabajando por la opción más conveniente en lo personal y cero preocupación por los efectos que estas cadenas de equívocos nos traerían.

En este sentido, no podemos dejar de mencionar, los actos irregulares y desprolijidades en la gestión pública ocurridos en nuestra región, que si alguien quiere soslayar o minimizar, está cayendo en un profundo error, porque significa desconocer que dichos episodios afectaron directamente a nuestro partido y nuestra credibilidad fue perturbada.

La exigencia del escenario político actual, nos llama a no tener una predisposición cognitiva a entender la realidad política actual de forma dual, esto quiere decir, no orientar el análisis a dos posiciones: una buena y otra mala, o una correcta y otra incorrecta. La cuadratura del círculo está dada por recoger todas las opiniones que resulten de la colectivización del razonamiento y observar lo ocurrido a la concertación como el efecto de la acción de personas que tienen proyectos, militantes que tiene historia y partidos que no han sabido interpretar lo construido en estos 20 años, en que fuimos gobierno.

CONCLUSIONES

Como entendernos o como reentendernos? Este contenido intencional es el que tenemos que saber hacer con todos los quieran aportar al mismo.

Me parece que tenemos una nueva oportunidad, si así lo queremos, para salir con propuestas que fortalezcan nuestra opción. En junio próximo tendremos nuestras elecciones internas, la cual nos conducirá a “renovar” las direcciones comunales, regionales, centrales por la región y nacional. En ese marco debemos:

a) Asumir plena independencia de lo que ocurra en el nivel central, en lo referido a las políticas de alianzas, para que estas no interfieran en el desarrollo político local, dado que cada región, es una realidad, como asimismo las comunas respecto de la región.

b) Buscar fórmulas con todas las sensibilidades de la zona, que nos conduzcan a hacer respetar los acuerdos regionales, en el nivel central, sobre todo en lo relacionado con las municipales del 2012.

c) En este mismo sentido, formar una comisión a nivel regional que estudie métodos de confección e implementación de primarias municipales, que en palabras del ex Gobernador de la Provincia de Valparaíso, Ricardo Bravo O., “las cuales pueden convertirse en una demanda de democracia, participación e integración”.

d) Por consiguiente debe ser prioridad de los estamentos regulares del partido o de quien determine nuestra organización la preparación de futuros candidatos/as a las próximas municipales de 2012.

e) Debemos observar con atención los procesos universitarios, si bien es cierto la Concertación quedó en deuda en el tema educacional, no es menos irrefutable que el ingresó a la universidad de las clases populares ha aumentado, las cuales buscan alternativas y es un desafío para nuestros jóvenes el poder acompañar y orientar posibles opciones de desarrollo, como también el empaparse de lo que están pensando y sintiendo actualmente.

Finalmente, en esta nueva etapa que somos protagonistas, que somos oposición, se nos abre la posibilidad de entender que nuestra misión es acompañar a la gente de nuestro pueblo en sus inquietudes, servir de cauce eficaz que traslade su interés a decisiones políticas coherentes entre sí. Porque si algo ha dejado claro la sociedad chilena es que no está dispuesta a otorgar cheques en blanco a nadie ni a confiar en quien no confíe en ella y la escuche todos los días.

EDUARDO PASTEN GOMEZ